viernes, julio 21, 2006

De Los susurros divinos de Han Qing-jao

Una vez oí el relato de un hombre
que se dividió en dos.
Una parte nunca cambió;
la otra creció y creció.
La parte que no cambió siempre fue fiel,
la parte creciente siempre fue nueva;
y yo me pregunté, cuando terminó el relato,
qué parte era yo y qué parte eras tú.

de Los susurros divinos de Han Qing-jao

Hijos de la mente
Orson Scott Card

miércoles, julio 19, 2006

La felicidad no tiene por qué tener espíritu.

Gaia

jueves, julio 13, 2006

Satyagraha

- […] Conocéis la palabra. Es satyagraha, y no significa resistencia pacífica ni pasiva. […] El satyagraha significa algo más: la disposición a soportar un gran sufrimiento personal para hacer lo que es adecuado.
- ¿Y cuál es en realidad la diferencia?
- A veces lo adecuado no es pacífico ni pasivo. […] Lo que importa es no esconderse de las consecuencias. Soportar lo que hay que soportar.
- Eso parece más valor que cualquier otra cosa –dijo el tamil.
- Valor para hacer lo adecuado –asintió Sayagi-. Valor incluso cuando no puedes vencer. […] Como individuo, si sabes que el precio de hacer algo bien es una terrible pérdida o sufrimiento, o incluso la muerte, satyagraha significa una aún mayor decisión de hacer lo correcto, por temor a que el temor te vuelva incorrecto.
- Oh, paradojas dentro de paradojas.

La sombra del Hegemón
Orson Scott Card


Satyagraha

martes, julio 11, 2006

Soy consciente, en este preciso momento, de que una de las cosas que más echaré de menos dentro de unos años, nunca sabré cuántos hasta que el tiempo haya llegado, serán nuestras tardes en la Laguna.

Plácidas y apasionadas a la vez, llenas de preguntas y de aventuras entre las altas torres de granito y bosque que la rodean en la distancia, prolíficas en respuestas, ensoñaciones y cuerdas de guitarra que rasgaran el cálido aire de tantos atardeceres estivales.

Afortunadamente, habrá muchas lagunas, y el viento recorrerá nuestros rostros y tallará nuestras arrugas; y mientras los sauces y las voces sigan siendo los mismos, recordaré sin nostalgia esos otros veranos de hierba y sol, y la dicha me inundará en nuestros nuevos parajes, envuelta en el abrazo de las palabras y en el sonido de nuestras miradas. Con los mismos y los nuevos sueños, fantasías e interrogantes de siempre.

Historias de la Laguna
Gaia

lunes, julio 10, 2006

La sorna y el cinismo pueden ser mayores expresiones de la amargura que cualquier lágrima o cualquier enfado.