domingo, agosto 23, 2009

The universe does not care about what you believe.

The wonderful thing about science is that it does not ask for your faith, it just asks for your eyes.

xkcd.com

sábado, agosto 22, 2009

El silencio se extiende a maravilla. Sólo el viento riza los oídos. Más temprano, ni siquiera eso: la contemplación del mundo, completamente amortiguada en su discurrir sereno. Montañas, su verde, el azul del cielo, las rocas ígneas y el silencio. Un paréntesis de vida plena que rima y se desborda al compás del tiempo.

A la par que el viento riza y corretea, el mar de nubes, algodonadas éstas, se desliza por sobre el azul vientre marino con la parsimonia de un amante regalado o con la de una sábana que se escurriera por el borde del horizonte. Los valles de la isla, replegados y estrechos como arrugas, se van cubriendo de sombras verde pino y doradas, mientras un Sol difuminado tiñe la neblina alta de colores mazapán, albariño y yema.

Poco a poco el Sol se esconde tras esa espuma de gotas suspendidas, medio grises, medio albaricoque, dejando traslucir insinuante su figura y hundiéndose en esa cama de nubes. La noche comienza.

Comienza con el trajín de unos pequeños seres que, a ratos, se creen muy importantes. Ajetreados, salen y entran, abren y cierran domos, aprestan sus instrumentos y comienzan a fotografiar el cielo crepuscular. Mas cuando el cielo se oscurece, la grandiosidad nocturna de éste les alcanza y les aturde, les admira y les embelesa. Y así, inevitablemente cada noche recuerdan la insignificancia de su existencia; comprenden que si sus vidas son insignificantes, tal vez su única oportunidad de trascendencia radica en algo más grande que ellos mismos. Vuelven, por tanto, sus esfuerzos a la ampliación denodada del Conocimiento. Sin embargo, la contemplación de esa misma panorámica oscura y estrellada, como lienzo azaroso de vacío y fuego ardiente, les recuerda que, pequeños ellos en la inmensidad del Cosmos, quizá el propio hecho de estar vivos, de caminar, de respirar, de oír y de ver, sea ya maravilloso. Quiza el ser representantes, parte íntima de la Vida, es un privilegio asombroso.

La noche se sucede, sosegada y silenciosa. La noche rueda, en un mosaico de constelaciones y estrellas, ribeteada de Vía Láctea. Profunda, tranquila, aterciopleada, montañosa. El firmamento, por su parte, misterioso, inspirado y silencioso.

Gaia

martes, agosto 18, 2009

La mente, como un paracaídas, únicamente funciona cuando se abre.


Miguel Ángel Cornejo
Enciclopedia de la Excelencia

martes, agosto 11, 2009

Cuando el saber humano se olvida de que tiene un mundo interior, se olvida también de sus propios valores. Valores que debemos añadir al mundo que nos rodea; debemos crear, inventar. Si de vez en cuando no emprendemos un viaje por nuestra vida interior con el fin de encontrarlos allí, estos valores acabarán por perderse.

Michael Ende

lunes, agosto 03, 2009

Ítaca

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.

C. P. Cavafis
poeta griego, Alejandría 1863 -1933
Ítaca